Cultura Cervecera

Anatomía Pilsner. Conoce su historia y su perfil de sabor


De entre todos los estilos de cerveza, la pilsner es una de las más populares de México y se caracteriza por su sabor fresco y cuerpo ligero. Probablemente también sea una de tus cervezas favoritas para disfrutar en un día caluroso, y hoy te decimos todas sus características.

Un poco de historia sobre la pilsner

Aunque la cerveza es una de las bebidas más antiguas del mundo, el estilo pilsner tuvo su origen hasta 1842 en la ciudad de Pilsen, en la actual República Checa, después de que un cervecero de Baviera llamado Josef Groll llevó nuevos métodos de producción a la región. Después de muchos intentos lograron producir la primera cerveza pilsner utilizando una fermentación lager o baja.

Vista

Una cerveza pilsner destaca de entre el resto con tan sólo verla gracias a su color que va del dorado pálido al naranja oscuro. Además, la corona de espuma es la cereza del pastel, tiende a ser abundante, muy blanca, cremosa y con una gran retención. Sin duda, la mejor espuma para proteger todos los aromas y sabores que guarda la pilsner.

Aroma y sabor

Durante su producción se utiliza malta tipo Pilsner continental, la cual aporta un rico sabor y aroma maltoso; y lúpulos alemanes como Tettnanger, Spalt y Hallertauer, estos le dan una amargura media y aromas con notas florales, herbales y especiadas. Una buena pilsner debe destacar en amargura, pero esta nunca debe superar el sabor y aroma de la malta. 

Cuerpo

Por último, el cuerpo de las pilsner se debe en gran parte al ser producidas mediante una fermentación a bajas temperaturas. Esto da como resultado un cuerpo que va de ligero a medio con una carbonatación media; en boca deja un retrogusto limpio y fresco. En resumen, es una cerveza muy fácil de disfrutar.

A mediados del siglo XIX, las cervezas pilsner llegaron a irrumpir en un mercado dominado por las cervezas de alta fermentación y a partir de ahí nunca se fueron.