Cultura Cervecera

Cómo se hace una cerveza sin alcohol


Hace algunos años la cerveza sin alcohol era algo que ni siquiera pasaba por la cabeza de muchas personas, las opciones eran pocas y un poco decepcionantes. Hoy en día, es un mercado con mucha más demanda y, por lo tanto, oferta; las cervezas sin alcohol que se pueden encontrar en el mercado llegan a ser muy similares a las comunes. Pero, ¿cómo se hacen? Aquí te lo contamos.

Existen diferentes métodos para producir una cerveza sin alcohol, pero aquí nos vamos a concentrar en los más utilizados y eficaces.

Destilación

Una vez que la cerveza está terminada, esta se somete a una ligera cocción para evaporar el alcohol y eliminarlo. Al hervir a 75 ºC, el alcohol se evapora mucho antes que el agua, la cual debe alcanzar los 100 ºC para alcanzar el hervor. De esta manera la cerveza se convierte en una bebida libre de alcohol.

Desafortunadamente, al calentar la cerveza los sabores y aromas que esta ya había adquirido durante todo el proceso de elaboración se pueden perder o modificarse, lo cual no es deseable. Para evitar esto, la destilación puede ser llevada al vacío, así se reduce la temperatura de ebullición del alcohol y se protegen los aromas y sabores de la cerveza.

Ósmosis inversa

Este es uno de los métodos más eficaces, pues protege la mayoría de los ingredientes de la cerveza, pero implica más equipo y tiempo. La cerveza es filtrada a través de una membrana, de forma que se separen el agua y el alcohol del resto de los ingredientes, dejando una pasta en la que se concentran los aromas y sabores. 

El agua y el alcohol resultante de la filtración se destila y, una vez libre de alcohol, el agua se reintegra con el resto de los ingredientes. Este método asegura que el producto final sea lo más parecido posible a una cerveza normal.

 

Las cervezas sin alcohol tienen muchas ventajas, pues además de evitar la ingesta de alcohol, contienen menos calorías que una cerveza común.