Cultura Cervecera

Diferencias entre Baltic Porter e Imperial Porter


Las cervezas estilo Porter tienen una tradición muy larga, la cual le ha permitido diversificarse en otros estilos, como la Baltic Porter y la Imperial Porter. A primera vista, o a primer trago, las diferencias pueden no ser muy notorias, por eso te explicamos cómo identificar cada una.

La historia de las cervezas Porter se remonta a la vida industrial del Reino Unido, ya que era el estilo más consumido por los obreros de esa época. Poco a poco se fue consolidando en el país a tal punto que se volvió popular en otras naciones.

Una de las características de este estilo es el alto grado alcohólico, que puede alcanzar un porcentaje de 12%, esto es por los climas fríos en los que se acostumbraba a beber esta cerveza. De ahí el éxito que tuvo en los países bálticos, donde surge la Baltic Porter.

Del Báltico para el mundo

El nombre de este estilo hace honor a su lugar de origen: países como Finlandia, Polonia, Rusia o Estonia se volvieron fieles seguidores del estilo Porter, a tal punto de desarrollaron su propio estilo. Se trata de una bebida más densa y alcohólica que otras Porter. Tienen un sabor amargo y fuerte, pero con notas dulces, que llega a ser afrutado, como a pasa o ciruela. Su sabor no es quemado pero sí ligeramente tostado.

Su color tampoco es completamente oscuro, va del cobre al marrón intenso, que recuerda de inmediato a la Brown Porter. Además de estos aspectos, lo que la diferencia de otras Porter es su proceso de fermentación y el tostado de la malta.

Imperial Porter: es lo mismo pero no es igual

La Baltic está íntimamente ligada con la Imperial Porter que con otras, ya que en muchos lugares estos nombres de estilos se usan de manera indistinta, mientras que en otros lados, las diferencias son muy específicas. Las Imperial Porter toman su nombre de las Imperial Stout. Y lo “imperial” indica que se trata de un estilo mucho más complejo y robusto que el original. Lo mismo sucede con estas Porter.

A diferencia de las Baltic, que son más acarameladas, las Imperial son más chocolatosas y tostadas, incluso alcanzan aromas más ahumados. Ambas conservan el amargor, pero las segundas son notablemente más oscuras y pesadas, tanto en color como en consistencia.

Aunque para muchos se trata de un solo estilo, es importante tener en cuenta los detalles de cada una para poder disfrutarlas de la mejor manera.