Cultura Cervecera

El barril de madera y su relación con la cerveza


La historia de la madera y la cerveza no iba muy bien, pero hoy en día este material y la bebida se están reconciliando y los resultados son muy interesantes.

En el siglo XX, antes de la llegada de los contenedores de metal, se usaban barriles de madera para elaborar y guardar la cerveza. Este material, por su porosidad, almacenaba microorganismos que infectaban y dañaban la composición de la cerveza. 

Los sabores no deseados se hacen presentes cada vez que se resguarda la bebida en un contenedor de madera. Sin embargo, desde los años 90 algunos cerveceros de Estados Unidos decidieron darle otra oportunidad a las barricas de madera.

Una segunda oportunidad para la madera

El resultado hasta ahora ha sido una complejidad de aromas y sabores que le da un toque ácido y agradable a la bebida.

A los barriles se les puede agregar bacterias, lactobacilos y brettanomyces que ayudan a oxigenar la cerveza y darle un twist a su composición. Usar madera es una manera de volver a experimentar con materiales que la tecnología de antes no permitía controlar, de ahí los malos resultados.

Hoy se tiene mucho conocimiento y más experiencia usando barriles de madera: hay tanques de distintos tamaños y formas, desde el tanque clásico que todos conocemos hasta ovalados. 

Los expertos señalan que los barriles pequeños son mejores que los enormes, ya que sus propiedades se incorporan a la bebida más fácilmente que en un barril de gran tamaño.

El secreto está en experimentar

Las medidas de seguridad e higiene también han mejorado, ya que conforme se va usando y lavando, la madera pierde intensidad, incluso puede llegar a tener fugas, por lo que es importante cuidar mucho el material y el procedimiento.

Se pueden usar distintos tipos de maderas, según el resultado que se esté buscando. El roble americano es el favorito de muchos, ya que tiene un carácter más intenso y aporta aromas especiados o dulces, como vainilla o coco.

También se pueden utilizar barriles que antes almacenaron whisky o ron, o bien, antes de utilizarlo puede ser bañado en algún otro destilado y obtener un sabor mucho más preciso y fuerte.