Cultura Cervecera

En qué consiste el proceso de fermentación


Durante la elaboración de la cerveza se llevan a cabo numerosos procesos, pero uno de los más importantes es la fermentación. Probablemente ya hayas escuchado hablar de esta, pero ¿realmente sabes cómo se realiza? Aquí te vamos a contar todo lo relacionado a la fermentación de la cerveza para que no te quede ninguna duda.

¿Qué es la fermentación?

Se le conoce como fermentación al proceso mediante el cual los azúcares del mosto de cebada se transforman en alcohol y dióxido de carbono. Esto es posible gracias a la acción de levaduras que se le añaden al mosto, las más utilizadas son las especies Saccharomyces cerevisiae y Saccharomyces pastorianus. 

Existen 2 tipos de fermentación, la lager se lleva a cabo a temperaturas bajas, entre 5 y 9 ºC; y la Ale, que se realiza a temperaturas más altas, entre 15 y 25 ºC. Cada una genera resultados distintos que son adecuados para ciertos estilos de cerveza.

Etapas de la fermentación

El proceso de fermentación toma alrededor de 20 días y se divide en 4 etapas:

  1. LAG. Durante esta primera etapa se añade la levadura al mosto, donde comienza a aclimatarse y a alimentarse de las vitaminas y minerales presentes en la mezcla. Esta etapa toma alrededor de 15 horas.
  2. Crecimiento. Por los próximos 4 días aproximadamente, la levadura se alimenta de los azúcares del mosto e inicia su reproducción, se puede observar cuando comienza esta etapa por la aparición de espuma en la superficie.
  3. Fase estacionaria. Es en esta etapa cuando ocurre la magia, el crecimiento de la levadura se detiene y durante 6 días producirá etanol y dióxido de carbono. Es aquí cuando se generan la mayoría de los aromas y sabores de la cerveza.
  4. Sedimentación. Esta es la última fase de la fermentación, la cerveza debe reposar durante un mínimo de 10 días para que la levadura termine de consumir otros compuestos químicos, como el diacetilo y el acetaldehído. Una vez terminado este periodo es más sencillo separar la cerveza de todos los sedimentos del mosto.

La fermentación nos demuestra cómo las más pequeñas cosas, como la levadura, pueden crear grandes cosas. Gracias a ella es posible disfrutar de todos los aromas y notas características de una refrescante cerveza.