Cultura Cervecera

La cerveza y el café


Hay muchas afirmaciones sobre la similitud entre el sabor del café y la cerveza, pero ¿por qué se genera esta similitud? En esta nota te explicamos la estrecha relación entre el café y la cerveza.

Sabor asimilado y agregado

Hay que diferenciar. Cuando se habla de las notas de café en la cerveza, hay que revisar si lo que se perciben son sabores que recuerdan al café o en efecto, el café está integrado dentro de la mezcla de la cerveza. El sabor por asimilación tiene que ver en específico con la malta y el proceso de malteado. Estilos de cerveza como la Bohemia Vienna y la Stout son elaborados con malta de cebada muy tostada, esta característica no sólo incorpora más grados alcohólicos a la cerveza, sino que les aporta sabores a chocolate, café e incrementa su cremosidad.

El tostado profundo de los cereales es un proceso que también se lleva a cabo en los granos de café y en ambos elementos se genera la liberación de aceites y esencias que producen sabores amargos, así que esta es la razón por la que los sabores son similares aunque en realidad no se utilice café.

Por otro lado, sí existen cervezas con café agregado y dependiendo el sabor que se busque producir, hay que tomar en cuenta los componentes de la cerveza para generar una mezcla equilibrada que respete el estilo. No existen recetas determinadas dentro de las mezclas de café y cerveza, sin embargo, la cantidad y tipo de café puede transformar radicalmente el resultado. Existen recetas que emplean espresso y otras hacen uso de granos más ligeros, por ello se pueden producir mezclas oscuras o claras.

La mezcla adecuada entre café y cerveza apela a la sensación que se produce en la boca en donde la espuma y el lúpulo tienen un papel fundamental para el éxito de la producción. Mientras más fuerte es la mezcla del café, más aceites se integran a la mezcla, lo que produce mayor cremosidad pero menor retención de espuma. El lúpulo es utilizado para contrarrestar el sabor amargo, por ello, una mezcla de cerveza y café con alto contenido de lúpulo resulta en una combinación menos amarga.

El estilo Vienna

Dentro del primer grupo de cervezas que tienen notas de café por asimilación, una gran opción es el estilo Vienna, puesto que al producirse mediante un profundo tostado de cereales, se genera una malta base, que no integra otro tipo de procesos, por lo que se pueden percibir de mejor manera las notas similares al café. La malta Vienna se utiliza principalmente para producir cervezas ámbar y tiene notas dulces y sabor granoso.

La cerveza estilo Vienna es ideal para el otoño puesto que en temporadas de frío es cuando mejor se adecúan los sabores cremosos, así que estamos en el mejor momento para disfrutarla.