Cultura Cervecera

La Ley de la Pureza o las normas alemanas para un cerveza


La fama de las cervezas alemanas tiene un origen muy particular. Además de que los alemanes son uno de los países de consumo y producción de cerveza más importantes, también fue una de las primeras naciones en regular de manera legal los ingredientes que posee una cerveza.

Antecedentes y causas de la ley Reinheitsgebot

Desde hace más de 500 años se estableció la Ley de la Pureza o ley Reinheitsgebot, la cual indica que la cerveza solo se puede elaborar con tres ingredientes: agua, cebada malteada y lúpulo. Si se agregan otros elementos como edulcorantes u otro cereal debe llamarse de otra manera que no sea cerveza. Antes de la Ley de la Pureza, hubo varias leyes que regulaban la elaboración de cerveza con determinados ingredientes y cantidades, al principio fue en pequeños poblados y pronto la idea se extendió en todo el país.

Esta ley tiene su origen en 1516, con Guillermo IV de Baveria, quien además de ser el rey, poseía grandes campos de cebada. Con la promulgación de la Reinheitsgebot, aseguró aún más el éxito de su negocio y garantizó que la producción de cereales se equilibrara.

Los impactos de la Ley de la Pureza

Al ser la cebada el producto específico para la cerveza, otros cereales como el trigo y el centeno se utilizaron para la elaboración de pan. De este modo se evitó de alguna manera que hubiera desabasto de alguno de los productos.

Lo más impactante de esta ley es que sigue vigente. Apenas a finales de los años 80 flexibilizaron las reglas para poder establecer el libre comercio en la Unión Europea. Sin embargo, tanto la población cervecera como los maestros, continúan siguiendo las reglas de la ley Reinheitsgebot y la consideran una norma muy vigente.

Esta ley no los ha detenido para seguir creando y experimentando con nuevos estilos. Asimismo, con la flexibilización de la norma, han podido crear una de sus especialidades: la cerveza Weizen, elaborada con trigo en lugar de cebada.