Cultura Cervecera

Lo que debes saber sobre las Weizen


Como es bien sabido las cervezas pueden elaborarse a base de malta de diversos cereales, no sólo de cebada, y hay una que resalta del resto, la Weizen o cerveza de trigo. Aquí te contamos por qué esta cerveza de origen alemana es tan especial.

El origen de la cerveza Weizen

Aunque la fermentación del trigo se llevaba a cabo en Europa desde el año 800 a.C, no fue hasta el siglo XV en Baviera, al sur de Alemania, cuando se comenzaron a producir las primeras cervezas a base de este cereal. Por decreto, en esta época la producción se encontraba monopolizada por el clan Dogenberger y posteriormente por el Duque Maximiliano I.

A inicios del siglo XIX, debido a una disminución en su popularidad y, por lo tanto, en su producción, la corona abolió la exclusividad de producción. A partir de ese momento, se comenzaron a producir pequeños lotes caseros por muchos cerveceros de la zona. Originalmente, la cerveza Weizen sólo se elaboraba durante el verano, por su carácter fresco y ligero, actualmente se produce todo el año.

Perfil de aroma y sabor

La cerveza Weizen se caracteriza por tener ligeras notas de cítricas y a cilantro, son de amargura media por lo que no abruman al paladar. Mientras que en su aroma se pueden encontrar más elementos, como cilantro, jengibre, ralladura de naranja, trigo, toques florales y, en ocasiones, clavo. Como puedes imaginarte sólo por estas características, las cervezas de trigo son sumamente frescas.

Cuerpo y maridaje

Durante la elaboración de las cervezas Weizen se utiliza entre un 40 y 70% de malta de trigo, esto produce una cerveza turbia de color dorado oscuro o anaranjado. Su cuerpo, que va de liviano a medio, genera una espuma muy blanca, consistente y cremosa en el paladar. La gran frescura de la cerveza Weizen y sus notas cítricas, la hacen la mejor acompañante de mariscos y postres como pay de limón o suprema de naranja.

Afortunadamente, existen opciones, como la Bohemia Weizen, que están disponibles durante todo el año.