Cultura Cervecera

¿Qué es una cerveza lámbica?


Un estilo de cerveza que nació en Bélgica para despertar curiosidad alrededor del mundo.

Las cervezas lámbicas nacieron en Bélgica, específicamente en la región flamenca del país, en una pequeña ciudad llamada Lembeek. 

La gracia, y virtud, de estas cervezas radica en que se elaboran por fermentación espontánea, gracias a la participación de las levaduras ‘salvajes’ que se encuentran de forma natural en el ambiente de las bodegas y cervecerías. La diferencia pues está en que los otros estilos de cerveza se elaboran con levaduras específicas y seleccionadas por un maestro cervecero. 

Este twist en el proceso hace que  las lámbicas sean, en general, cervezas con carbonatación media, de apariencia turbia y, en palabras cerveceras, de gusto ‘funky’. 

Además, las cervezas lámbicas pasan por un periodo de maduración: las que se denominan jóvenes maduran entre 4 y 6 meses y las que se denominan viejas maduran entre 1 y 3 años en barricas de roble. 

A partir de estos principios hay variaciones en el proceso de elaboración que dividen a las cervezas lámbicas en cuatro grupos: 

  • En puras: las que han madurado en barriles durante 3 años. 
  • En Gueuze: las que se obtienen mezclando cervezas lámbicas jóvenes (de un años) y cervezas viejas, un blend que requiere una segunda fermentación en botella. Son cervezas con mayor carbonatación y alcohol. 
  • En Faro: las que tienen azúcar añadido y también pasan por una segunda fermentación en botella. 
  • En Kriek: las que tienen frutas (como cereza o frutos rojos) añadidos. Los azúcares de las frutas producen esa segunda fermentación e impregnan a la cerveza. Suelen tener un periodo de maduración de 6 a 8 semanas.