Cultura Cervecera

¿Qué son los IBUs?


La elaboración de cerveza se ha convertido en un arte combinado con ciencia. Hacer cerveza se trata de combinar pasión, disciplina y conocimiento en un líquido espumoso y amargo. Sin embargo, no basta con saber hacerlo y conocer los ingredientes, también hay que saber cómo calcular su sabor, aroma y amargor.

El amargor, un elemento importante en la cerveza 

Como sabemos, el amargor es una de las características más importantes para muchos maestros cerveceros y aficionados a la cerveza. En Estados Unidos, por ejemplo, este elemento es tan importante que las cervecerías compiten por elaborar cervezas con altos niveles de amargor e incluyen la información en la etiqueta para que los consumidores sepan qué tan amarga es. Para conocer el nivel de amargor de una cerveza, se estableció una unidad de medida que entre más alto sea, significa que más amarga será la bebida. Se trata del IBU (International Bittering Unit o Unidad internacional de Amargor).

¿Qué es el IBU?

El IBU mide la cantidad de isohumulones (también conocidos como alfa-ácidos isomerizados) que se desarrollan durante el hervido del mosto. Estos compuestos químicos se encuentran en el lúpulo y son los encargados de aportar el sabor amargo a la cerveza. 

Para calcular los IBUs se usa una ecuación que considera los alfa-ácidos por litro, la cantidad de lúpulo y los litros de mosto que se utilizaron en la elaboración. Sin embargo, hay algunos maestros cerveceros que aseguran que no es una medida exacta, sino aproximada.

 Asimismo, hay otros factores que no están considerados en la determinación de los IBUs, como la edad de los lúpulos, el tiempo de cocción o la temperatura. Habrá casos en los que dos cervezas con distintos ingredientes o densidades tengan la misma cantidad de IBUs. Los IBUs han servido para guiar a muchos clientes en la selección de una cerveza, hay casos en que cervezas de distintos ingredientes y densidades tienen exactamente la misma cantidad de IBUs, de modo que si lo que interesa es esta característica, el índice es de gran ayuda.

 Sin embargo, es importante tener en cuenta otros factores que no considera la fórmula matemática, como el tiempo de cocción, la edad de los lúpulos, la temperatura, o bien, elementos como el alcohol, las proteínas o los azúcares que no se fermentan.

 

Así que ya sabes, la próxima vez que quieras probar una cerveza amarga, no sólo te guíes por el estilo o los ingredientes, busca o pregunta por los IBUs, ¡a ver qué tal!