Cultura Gastronómica

Guadalajara a bocados


Por suerte Guadalajara no sabe a pura tierra mojada. Entre sus sabores están los de las tortas ahogadas, el tejuino y otras maravillas tradicionales o callejeras que convierten a esta ciudad en una meca gastronómica. Si estás a punto de ir por nada del mundo te saltes estos seis bocados.

Tortas ahogadas
Ahogar las tortas en salsa de jitomate no es cosa fácil. Había que tener un pan lo suficientemente resistente para que no se aguadara ni perdiera su estructura. Por eso el birote es perfecto. Su consistencia gruesa y crocante resiste la salsa mientras resguarda en su interior unas carnitas de surtida o de maciza. Acompáñalas con cebollitas encurtidas y un extra de la salsa roja (la que sí pica y que lleva orégano) en medio de las carnitas para que no te enchiles los labios. 

Tejuino
En las esquinas de Guadalajara existe un tesoro que no hay que perderse por nada del mundo: el tejuino. En la capital de Jalisco esta bebida prehispánica se preparara a base de masa de maíz que se deja fermentar por un par de días y se le añade limón, sal y hielos. Desde hace algunos años es común pedirla con una bola de nieve de limón encima. Más refrescante, imposible. 

Tacos de asada
No hay taquería en Guadalajara que no ofrezca este best seller junto a los de lengua o los de suadero. Los tacos se rellenan de carne de res de buena calidad asados a la parrilla o al carbón y adicionados con su buena dosis de cilantro y cebolla. Y sólo por si estabas con el pendiente, son a prueba de nutriólogos.

Pozole estilo Jalisco
Todos los pozoles son deliciosos, pero al de Jalisco lo hace especial su color rojo y su sabor a chile guajillo y chile ancho, cebolla y ajo. Suele preparase con el espinazo, la pierna o la cabeza de cerdo y se adiciona con maíz cacahuazintle. Encuéntralo en las cenadurías de los barrios populares. 

Carne en su jugo
Es un guiso, es una sopa, es un poco de ambos. Y sí, la carne en su jugo es de esos platillos que sabe más rico en casa que fuera de ella. Se compone por carne de res finamente picada y macerada en jugo de limón y salsa de soya. Se sirve en un plato bajo con bordes y con un topping de frijoles de la olla, tocino y cebolla. 

Jericaya
La prima hermana del flan se llama jericaya. Este postre se hace principalmente de leche, huevo, azúcar, vainilla y canela. Para cocerlo, en vez de usar horno suele hacerse a baño María. Encuéntrala en las tienditas de la esquina o afuera de las iglesias, ferias y fiestas patronales.